Explore "El Mandarín" by José María Eça De Queiroz on Textopian. Read with annotations and highlights.
El Ceilán tuvo un viaje monótono y lleno de calma hasta Shang-Hai.
Desde allí subimos por el río Azul hasta Tien-Tsin en un pequeño steamer de la Compañía Russal. Yo no iba a visitar la China con esa curiosidad ociosa de turista; todo el paisaje de aquella provincia, semejante al de un vaso de porcelana, de un tono azulado y vaporoso, con colinitas peladas y de tiempo en tiempo un arbusto solitario, no me hizo salir de mi sombría indiferencia.