Explore "El teatro por dentro" by Eduardo Zamacois on Textopian. Read with annotations and highlights.
El espíritu errabundo, lleno de lozanos verdores, de Alfredo de Musset, flotaba sobre Francia, y la estrella del divino Hugo incendiaba el cielo del arte con resplandores inmortales; era como un florecimiento esplendoroso de juventud, el mocerío, deslumbrado por los magos del lirismo, sufría la sed exquisita de los amores caballerescos, de los viajes arriscados, de las aventuras extremadas y peregrinas.
Alberto Glatigny era hijo de un carpintero. A los quince años tropezó en la bohardilla de la casa paterna un volumen, roído de polillas y medio deshecho, de las «Obras completas» de Ronsard, y aquel libro, cuyos versos se acostumbró á recitar en voz alta, fué para su alma temprana una revelación. Dos años después el futuro poeta huía de su pueblo para ir á establecerse en Pont-Audemer, donde, mientras se dedicaba á aprender el oficio de tipógrafo, escribió un drama en tres actos.