Explore "El teatro por dentro" by Eduardo Zamacois on Textopian. Read with annotations and highlights.
Aquella noche, después de cenar, los dos viejecitos cayeron en la cuenta de que á Enrique Thomas, que ya pasaba de los dieciséis años, era necesario enseñarle un oficio. En una carrera no había que pensar; los pobres, como ellos, no deben poner el hito de sus ambiciones tan alto.
-- Si fuese carpintero. -- dijo el padre: -- porque en París los carpinteros ganan mucho.