Read "El prisionero de Zenda" by Antonio Hope online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Era costumbre establecida que el jefe de la policía me enviase todas las tardes un informe sobre la situación en la capital y el estado de la opinión pública; documento que también contenía datos relativos a las personas que la policía tenía orden de vigilar. Desde mi llegada a Estrelsau, Sarto me leía el referido informe, comentando muchas noticias de interés que solía contener.
El día siguiente a mi aventura en el cenador, trajeron el parte de policía en ocasión de hallarme jugando una partida de tresillo con Federico de Tarlein.