Explore "Los muertos mandan" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al verse Febrer en una pieza de "Can Mallorquí", tendido en una cama alta -- tal vez la cama de Margalida -- , fue dándose cuenta de lo ocurrido poco antes.
Había llegado por su pie a la alquería, apoyado en Pep y su hijo, sintiendo a sus espaldas unas manos de simpático tacto que parecían temblar. Eran remembranzas vagas, imprecisas, rodeadas de un nimbo de blanca niebla; algo semejante a la confusa memoria de hechos y palabras luego de un día de embriaguez.