Explore "Peñas arriba" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando menos lo esperaba, me dijo el Cura al despedirse de mí en el estragal de la casona, cerca ya de la hora de comer:
-- Mañana, si Dios quiere, y a caballo los dos. Yo iría mejor a pie, como suelo, y como irá Chisco para acompañarnos y cuidar de las bestias en ocasiones que se presentarán; pero usted es madera de otro robledal más flojo, y hay que tenerlo todo presente. Antes de romper el día, por supuesto.