Explore "Paternidad" by André Theuriet on Textopian. Read with annotations and highlights.
Alegre y vivaracha acompañaba a su huésped a través de los jardines, enseñándole sus colecciones de flores de todas clases, explicándole cómo había secado las tierras y canalizado las aguas del río que ahora serpenteaba entre orillas plantadas de iris y de cañaverales. El escuchaba encantado su graciosa charla y admiraba su espíritu a la vez práctico y lleno de imaginación. Durante la prolongada visita a parques y jardines, pasaba ella sin transición ninguna de un asunto a otro con la gracia exquisita de una mariposa que vuela o se detiene en alguna flor según su propia fantasía. Ora disertaba sabiamente sobre la aclimatación del pino; ora se permitía ligeras alusiones al asunto de los deslindes; y después, haciéndose más comunicativa, contaba ingenuamente su propia historia y la de su primer marido, sus luchas para la transformación de Rosalinda y sus proyectos de futuros embellecimientos. Halagado Delaberge por la confianza que le mostraba, la encontraba cada vez más encantadora. De pronto se paró ella exclamando:
-- ¡Estoy cierta, señor, de que mi charla le molesta un poco!