Explore "El idilio de un enfermo" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al mes de hallarse en las Brañas, Andrés había mejorado notablemente.
Sin otras medicinas que el andar constantemente al aire libre, montar a veces el caballejo de su tío, salir otras con Celesto a cazar (en realidad a espantar pájaros), jugar a los bolos, acostarse y levantarse temprano, acudió el apetito y desapareció la extremada debilidad que le inquietaba. El color siempre pálido, pero se iba tostando un poco.