Explore "Mi Tío y Mi Cura" by Alice Cherbonnel on Textopian. Read with annotations and highlights.
Era un domingo.
Los domingos asistíamos regularmente a la misa cantada, que era el único oficio de la mañana, pues el cura no tenía teniente. Mi tía entraba primero en nuestro banco blasonado; seguíala yo, Susana luego y Petrilla cerraba la marcha.