Explore "Tristán o el pesimismo" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando Elena quedó sola, después que Núñez hubo marchado, se dirigió al salón donde se hallaba un magnífico retrato de su marido pintado por Pradilla.
-- Lo hecho ya no tiene remedio, Germán. ¡Pero sabré pagar con la vida lo que he hecho! -- dijo en voz alta hablando con la efigie como con un ser vivo.