Explore "El sombrero de tres picos" by Pedro Antonio De Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
Por dondequiera que pasaban el personaje y su apéndice, los labradores dejaban sus faenas y se descubrían hasta los pies, con más miedo que respeto; después de lo cual se decían en voz baja:
-- ¡Temprano va esta tarde el señor Corregidor a ver a la señá Frasquita!