El sombrero de tres picos

Explore "El sombrero de tres picos" by Pedro Antonio De Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.

¡Alcaldes a mí, que soy de Archena! (iba diciéndose el murciano). ¡Mañana por la mañana pasaré a ver al señor Obispo, como medida preventiva, y le contaré todo lo que me ha ocurrido esta noche! -- ¡Llamarme con tanta prisa y reserva, a hora tan desusada; decirme que venga solo; hablarme del servicio del rey, y de moneda falsa, y de brujas, y de duendes, para echarme luego dos vasos de vino y mandarme a dormir!. ¡La cosa no puede ser más clara! Garduña trajo al Lugar esas instrucciones de parte del Corregidor, y esta es la hora en que el Corregidor estará ya en campaña contra mi mujer. ¡Quién sabe si me lo encontraré llamando a la puerta del molino! ¡Quién sabe si me lo encontraré ya dentro!. -- ¡Quién sabe!. -- Pero ¿qué voy a decir? ¡Dudar de mi navarra!. ¡Oh, esto es ofender a Dios! ¡Imposible que ella!. ¡Imposible que mi Frasquita!. ¡Imposible!. -- Mas ¿qué estoy diciendo? ¿Acaso hay algo imposible en el mundo? ¿No se casó conmigo, siendo ella tan hermosa y yo tan feo?

Y, al hacer esta última reflexión, el pobre jorobado se echó a llorar.

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