Explore "El sombrero de tres picos" by Pedro Antonio De Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
El Corregidor seguía en la cama, tal y como acababa de verlo el tío Lucas por el ojo de la llave.
-- ¡Qué bien sudo, Garduña! ¡Me he salvado de una enfermedad! (exclamó tan luego como penetró el Alguacil en la estancia). -- ¿Y la señá Frasquita? ¿Has dado con ella? ¿Viene contigo? ¿Ha hablado con la Señora?