Explore "Angelita" by Luis Bonafoux Quintero on Textopian. Read with annotations and highlights.
Tarde aprovechada la de ayer. Los aficionados a dramas pasionales, noticias sensacionales, acontecimientos trágicos y cosas raras, no perdieron los 15 céntimos de la lectura de Le Temps. Entre la luz del cielo, que empieza a clarear, y la luz eléctrica, los parroquianos de las terrazas de los cafés aparecían con la nariz pegada al texto del periódico.
Bien pudo decirse ayer que había sucesos y lectura para todos los gustos. Informaciones sobre el crimen del misterioso Smith, que se enfada cuando le dicen que no es inglés y pasea orgullosamente su nacionalidad, como si fuese honroso para Inglaterra que uno de sus súbditos intentase asesinar a cogotazos con una bola de acero; el horrible relato del martirio que Brulings dio a su hija, de cinco meses, abofeteándola "porque a las criaturas hay que corregirlas desde que nacen", escatimándole la manutención "porque él no quería mantener un ogro", metiéndole en la boca corteza de pan mojado, echándole una jarra de agua fría a la cabeza y terminando por rompérsela con la misma jarra; la historia de los amoríos de la señora Frieedda Englander, esposa divorciada del subdirector de la Agencia Reuter en Londres, con el comerciante Ernst, que la mató y se suicidó; la estupenda noticia de que el yanqui Tesla, inventor de un disco mágico de ocho pies de diámetro, teniendo en el centro un electrodo de 7 pulgadas se compromete, ampliando su aparato, a turbar el equilibrio magnético del planeta terrestre y a sacudir el planeta Marte; otra noticia de origen americano, la adoptación del Luger para el ejército, revólver que dispara 116 tiros por minuto; el telegrama que da cuenta de la huelga de los médicos de Leipzig, los cuales, a consecuencia del funcionamiento de las "Cajas de enfermos", no cobran más que dos perras chicas por visita; en fin, para que de todo hubiera en la viña de Le Temps, apareció un español herido y corriendo por la escalera de un hotel de la calle Richard-Lenoir.