Explore "El origen del pensamiento" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando hubo salido a la calle y traspuesto la esquina, se detuvo.
Aquellos infinitos sitios de que había hablado a Carlota eran una piadosa mentira. Quedó inmóvil, con el pensamiento vacío y el corazón apretado. Unas ansias atroces de sollozar le subían del pecho a la garganta amenazando ahogarle. Pero logró tenerlas encerradas: sólo algunas lágrimas brotaron a sus ojos sin darse cuenta hasta que vio la mirada de los transeúntes fijarse con curiosidad en él. Entonces se llevó el pañuelo a la cara como para sonarse, y prosiguió su camino.