Explore "Salta" by Juan Carlos Dávalos on Textopian. Read with annotations and highlights.
La creencia en el duende era, quizá, la más arraigada en la ciudad, hasta hace treinta años. Demonio familiar y burlesco, más molesto que terrible, la plebe, y en particular los sirvientes y criados de las viejas casas, teníanle por espantajo familiar.
Para explicarse aquella superchería, fomentada sin duda por la ignorancia, se hace preciso recordar la arquitectura de los caserones coloniales.