Explore "Los hermanos plantagenet" by Manuel Fernández y González on Textopian. Read with annotations and highlights.
El canciller montó á caballo, y partió acompañado de su servidumbre á Westminster. Al llegar á la gótica portada de la abadía, un hombre salió de entre sus pardos pilares y se detuvo junto al caballo del canciller.
-Necesito hablaros, monseñor, dijo, y con urgencia.