Explore "Los hermanos plantagenet" by Manuel Fernández y González on Textopian. Read with annotations and highlights.
El rey se precipitó en su cámara, y se arrojó á los brazos de un hombre, que con la misma efusión le salió al encuentro; era al anciano conde de Salisbury.
-- ¡Oh! ¡por San Jorge! gritó el rey; he de perpetuar la memoria de este día en un monumento; ha sido muy feliz para mí.