Explore "El señorito Octavio" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
Las ocho de la mañana serían ya bien sonadas cuando el señorito Octavio abrió los párpados despegándose del sueño febril que le embargara desde el amanecer. Muy lejos de concederle descanso y reparar sus gastadas fuerzas, le dejó más inquieto y molido que nunca: las mejillas pálidas; un círculo oscuro, amoratado en torno de los ojos.
La idea del anónimo cayó de improviso como un rayo sobre su mente y le hizo dar un salto en la cama. Representósele con espantosos y sombríos colores la gran atrocidad que había hecho. Le pareció imposible que él, un hombre de honor, hubiese llevado á cabo acción tan indigna y repugnante. Por un momento dudó si estaría aún bajo la influencia de alguna pesadilla. Cuando se cercioró de que era una realidad, de que había sido un vil delator, de que corría peligro la vida del ser que más amaba, entregóse á una violenta desesperación, mordiendo la ropa del lecho y prodigándose con furia epítetos á cual más injurioso. La imaginación le hizo ver la muerte próxima de la condesa. Ante un cuadro tan espantable, desapareció al momento la afrenta que había recibido y se la perdonó de todo corazón. «Después de todo, se decía, yo no tengo ningún derecho sobre ella. Si se ha enamorado de otro, debo sufrirlo con resignación como una desgracia. Sólo un corazón pequeño es capaz de hacer lo que yo hice. Hasta se comprende que los hubiese matado en aquel momento, porque la pasión ciega el espíritu. ¡pero delatarlos!. ¡Dios mío, qué indignidad!. Cualquiera diría que mi amor no era más que un deseo vanidoso de ser preferido. Y, sin embargo, no es cierto; yo la adoraba. La adoro todavía en lo profundo de mi pecho. En un principio me sedujo el aparato mundano de que estaba rodeada; pero después se fué infiltrando poco á poco en mi alma, hasta el punto de que no era yo el que pensaba y sentía, sino ella la que pensaba y sentía por mí. Hoy daría la vida porque fuese una pordiosera, con tal que me amase un poco.»