Explore "Años de juventud del Doctor Angélico" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
Aunque tenía muchos y buenos amigos, y el primero de todos Sixto Moro, alguna vez acudía a mi memoria la figura de aquel joven geólogo llamado Martín Pérez de Vargas con quien tanto había intimado el primer año que pasé en Madrid. Supe que salió a teniente de ingenieros, que había estado en Cuba, después en Valencia y que allí se había casado con una mujer extraordinariamente rica. Vino después a Madrid cuando lo mismo él que yo nos acercábamos a los treinta años y al encontrarnos nos abrazamos con efusión. Ya no era aquel lindo mancebillo que semejaba el paje de una princesa sueca, de rostro blanco y nacarado, de cabellos rubios ensortijados y ojos como los de Ofelia. Su belleza había adquirido grato tinte varonil.
Su amor al estudio no se había entibiado con la fortuna. Pronto adquirió fama de hombre de ciencia y geólogo distinguido con algunos ensayos que publicó en diversas revistas. Últimamente había dado a luz un notabilísimo libro acerca de algunos fósiles hallados en el terreno jurásico de la provincia de Navarra.