Explore "Años de juventud del Doctor Angélico" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
No podían ser más felices. Su vida, en los primeros meses, fué un verdadero éxtasis, la apoteosis del amor triunfante. Sixto experimentó una transformación que el más indiferente no dejaría de observar: su marcha era más resuelta, su voz más clara, sus ojos, hasta entonces melancólicos, brillaban siempre risueños. Y como suele acaecer, a esta exaltación feliz de su naturaleza correspondió inmediatamente el resultado exterior de su actitud. El éxito resonante del proceso de Natalia contribuyó no poco a acrecentar su popularidad y la importancia de su bufete. Los negocios fluyeron abundantes y lucrativos; ganaba cuanto dinero quería, y este dinero le parecía aún poco para proporcionar a Natalia una vida opulenta. Vivían con un lujo que me iba pareciendo escandaloso.
Pero la transformación de Natalia fué mucho más visible. Volvieron las rosadas tintas a sus mejillas, volvieron aquellas antiguas redondeces de niña obesa a sus hombros y a sus caderas, volvió aquella dulce expresión infantil a sus ojos, aquella graciosa impetuosidad a sus gestos. La flor de su hermosura se abrió por completo, llegó al apogeo de su atractivo.