Explore "La novela de un novelista" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
Habíamos llegado a Entralgo la noche anterior; un día entero caminando en diligencia hasta entrar en Sama de Langreo. Allí nos esperaba nuestro mayordomo Cayetano con los caballos necesarios. Montó mi padre en un caballo blanco, izaron a mi madre sobre otro negro provisto de jámugas, acomodaron a las criadas sobre pacíficos asnos y a mí me puso Cayetano delante de sí en su propio caballo "Gallardo", más brioso que "Bucéfalo" y más juicioso que "Rocinante". Nos servía de espolique José Mateo.
Seguimos la orilla del río y cuando llegamos a Entralgo era ya noche. Yo estaba medio dormido. Sólo me di cuenta de que había unas montañas muy altas, muchos árboles, un río, una gran casa con balcones de madera y delante de ella unos cuantos aldeanos y aldeanas que nos acogieron con alegría. Dos de ellos llevaban sendos candiles en las manos, con los cuales nos alumbraban mientras nos apeábamos. Recuerdo que una mujer vieja y gorda, mejor vestida que las otras, me tomó de los brazos de Cayetano en los suyos y me besó con efusión diciendo en voz alta que parecía un clavel. Era Manola la noble esposa de Cayetano. Después manifestó en voz más alta aún, que parecía un botón de rosa y recuerdo que estos símiles me gustaron mucho y me hicieron formar buena idea de las facultades discursivas de esta señora.