Explore "La novela de un novelista" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mis primeras impresiones no son de Entralgo, aunque haya nacido allí como he dicho. La primera vez que me di cuenta de la existencia o me reconocí como un ser viviente fué en Avilés, debajo de una mesa. Estaba allí oculto, silencioso y trabajando. ¿En qué trabajaba? En abrir un agujero a un gran pan de cuatro libras que había logrado hacer descender desde la mesa hasta mis manos. No comprendo cómo pude llevar a feliz término esta grave operación tan superior a mis fuerzas, porque yo no contaría entonces más de dos años de edad. Para realizarla no disponía de maromas, cabestrantes y poleas, sino de mis propios brazos solamente, que a más de no tener nada de atléticos se hallaban algo trabados por una blusa verde demasiadamente almidonada. Tengo una idea de que el pan estaba al borde de la mesa y que le fuí haciendo resbalar poco a poco hasta que por su propio peso cayó sobre mí y como yo no podía sostenerle me dejé caer a mi vez en el suelo abrazado a él.
Ni mi madre, que bordaba en un rincón del comedor, ni una señora parienta suya que la acompañaba, ni la costurera, empeñadas todas tres en animada plática, se dieron cuenta del arriesgado trabajo preparatorio que yo acababa de realizar.