Explore "La novela de un novelista" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
Corría el año 1861. En Avilés vivíamos ignorados, pero felices. Allá lejos podían sublevarse los batallones y en Madrid alzarse barricadas y en todas partes encenderse la lucha y venir en pos de ella las sangrientas represiones, matanzas y fusilamientos. Nosotros no nos ocupábamos en semejantes bagatelas. Nuestros sucesos interesantes eran los Carnavales, el baile de Piñata, los días de San Juan y de San Pedro con sus paseos por mar y por tierra, las romerías, las ferias.
¿Quién osará afirmar que no estábamos en lo cierto? ¿Hay algo más interesante para el hombre que su felicidad? Un moralista me dirá que la bondad debe ir delante. Yo responderé que bondad y felicidad son una misma cosa, y se lo demostraría con párrafos muy elocuentes de Plotino, de Santo Tomás y de Fichte; pero no estoy seguro de que esto sea oportuno en unas memorias. Por el momento, me limito a exclamar con el Evangelio: ¡Bienaventurados los pacíficos! Nosotros lo éramos; por eso Dios nos recompensaba derramando sobre nuestra villa torrentes de alegría.