Explore "Sancho Saldaña" by José de Espronceda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Padece, llora, experimenta y gusta / / de tu llanto y dolor, muerte y tormento, / / que es justo premio de venganza justa / / un tal castigo para tal intento: / / si hay cuchillo de fuerza más robusta, / / verdugo sea el amor de tu contento, / / porque entre ese dolor, rabia y discordia, / / aprendas a tener misericordia. / / BERNARDO
Abiertas aún las heridas, pálido, débil y apoyado en el brazo de su favorito paje, dejó Saldaña el lecho donde había pasado diez días esperando la muerte en la agonía de la desesperación, y con pasos poco seguros se dirigió a la habitación de Leonor. Vanamente Jimeno y los cirujanos trataron de disuadirle de dar este paso, manifestándole el flaco estado de su salud, y el peligro que corría a cualquier acaloramiento o incomodidad que tomara.