Explore "Sancho Saldaña" by José de Espronceda on Textopian. Read with annotations and highlights.
En resolución él mostraba en su / / apostura que si estuviera bien vestido / / le juzgaran persona de calidad y bien nacida. / / Las barbas y los cabellos / / tiénelos fasta la cinta, / / fasta la cinta y aun mase; / / la cara mucho quemada / / del mucho sol y del aire, / / con el gesto demudado / / muy fiero y espantable. / / ANÓNIMO, Romance del conde Dirlos.
Serían las tres de la tarde un día del mes de agosto cuando un mozo de apariencia pobre y en traje muy derrotado, después de haber atravesado el arenoso pinar de Olmedo, se sentó a las frescas orillas del río Adaja al pie de un árbol que sombreaba la corriente y convidaba a descansar. Parecía ser de edad de dieciocho años, y aunque el polvo del camino y el calor del sol le traían algo desfigurado, su mirada era alegre, su semblante noble y su cuerpo airoso, siendo este elogio tanto más justo cuanto menos su traje y adornos le ayudaban a merecerlo. Traía un coleto de ante tan acuchillado, roto y mugriento, que apenas se conocía de qué era; una sobrevesta que había sido de color verde, y de que aun quedaban algunos jirones raídos; un sombrero tejido de hojas de árboles, las piernas y pies descalzos y una lanza en la mano derecha, que tal parecía el palo de que venía armado, y que tenía por contera un regatón de hierro.