Explore "Flor de Mayo" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
Volvía Pascual á su casa después de pasar la tarde en Valencia, y al llegar á la Glorieta detúvose frente al palacio de la Aduana.
Eran las seis. El sol daba un tinte anaranjado a la crestería del enorme caserón, suavizando la sombra verdinegra que las lluvias depositaban en los respiraderos de las buhardillas. La estatua de Carlos III bañábase en el ambiente azul y diáfano, saturada de luz tibia, y por los enrejados balcones escapábase un rumor de colmena laboriosa, gritos, canciones ahogadas y el ruido metálico de las tijeras, cogidas y abandonadas á cada instante.