Explore "Maximina" by Armando Palacio Valdés on Textopian. Read with annotations and highlights.
CHICO, tráeme un vaso de limón. Tráeme dos, ¿entiendes?
El banquero se sofocaba. Era un hombre pequeño y gordo que casi echaba sangre por las mejillas. Se desabrochó el cuello de la camisa y continuó barajando, dando fuertes resoplidos, como si le amagase algún ataque apoplético.