Explore "Una hija" by José Victorino Lastarria on Textopian. Read with annotations and highlights.
-- ¡Escelente viaje, hermanas mias! decia un jóven casi niño, a dos hermosas, que estaban sentadas en un salon del Hotel Morin, situado en la plaza principal de Lima, esquina de las Mantas. ¡Escelente viaje! Pocos tendrán, como nosotros, la felicidad de llegar de Liverpool al Callao en cincuenta dias, habiendo atravesado ese portentoso Estrecho de Magallanes, que se abre entre dos cadenas verdinegras, coronadas de blanca nieve.
-- ¡Calla, Roberto! esclamó una de las hermanas, tambien mui niña, con una cara tan de criolla, que se la habria tomado por una de esas graciosas limeñas de ojos negros i de tez pálida que pueblan las vecindades del Acho, si los suyos no fueran color de cielo, i si sus crespos cabellos no fueran de un rubio apagado, pero claro. ¿Portentoso el Estrecho de Magallanes? continuó, riéndose. No hai nada en el mundo mas oscuro, mas tétrico, mas adusto i viejo, que ese tormentoso estrecho de rocas pardas i negras, de vejetacion raquítica i amarillenta. Se oprime el alma, al recorrer aquel paisaje siempre melancólico.