Explore "Don Guillermo" by José Victorino Lastarria on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mui mal pintada era la que llenaba una gran enseña que estaba enclavada encima de una puerta de la calle de Cochrane, en Valparaiso; pero en su pechuga, i como guarecido por sus enormes alas, mostraba un escudo en forma de corazon azul, tachonado de estrellas blancas, que bien decian que el dueño de la fonda de adentro era uno de esos orgullosos ciudadanos de la feliz rejion de América que riegan el San Lorenzo i el Mississippi.
En una tarde de invierno húmeda i nebulosa, trasminaba aquel caramanchel de un espresivo olor a café, que provocaba i atraia a cuantos marineros navegaban el lodo de aquellos andurriales. Yo, que habia lanzado en ese océano las enormes lanchas que llevaba por zuecos, caí tambien en la tentacion i me zampucé en la ahoyada fonda, no sin que el umbral me descubriera la cabeza e hiciese rodar mi sombrero por el barro, pues aquella puerta estaba calculada para hombres bajos i de gorra de lana, i no para los que, aunque pigmeos, cubrimos nuestras cabezas con un cubo de felpa.