Explore "Don Guillermo" by José Victorino Lastarria on Textopian. Read with annotations and highlights.
Nada mas propio de un amante desgraciado que meterse en un convento: testigo de ello la célebre poetisa cubana que cuando enviudó por primera vez se retiró a las monjas i no salió de ellas, sino cuando le volvió el estro del consuelo i se reconcilió con el mundo. Otros muchos testigos podrian citarse en apoyo de esa verdad; pero para qué se necesita mas testimonio que el de una mujer que por sí sola equivale a un rejimiento.
El dolor, con ser la lei primordial de nuestra flaca naturaleza, es sin embargo siempre una cosa nueva para nosotros, siempre nos toma desprevenidos, i nunca, a pesar de su frecuencia, nos produce efectos análogos, sino bien diferentes i aun contradictorios.