Read "La maja desnuda" by Vicente Blasco Ibáñez online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Al recordar Mariano Renovales los primeros años de su vida, su sensibilidad, siempre exquisita para las impresiones exteriores, evocaba un incesante choque de martillos. Desde que asomaba el sol hasta que la tierra comenzaba á entenebrecerse con la penumbra del crepúsculo, cantaba el hierro ó gemía en el suplicio del yunque, haciendo temblar las paredes de la casa y el piso del alto cuartucho donde Mariano jugueteaba, tendido en el suelo, junto á los pies de una mujer pálida, enfermiza, de ojos graves y profundos, la cual dejaba con frecuencia su costura para besar al pequeño con repentina vehemencia, como si temiese no verle más.
Aquellos martillos incansables, que habían acompañado el nacimiento de Mariano, le hacían saltar de la cama apenas apuntaba el día y bajar á la fragua para calentarse junto al incandescente fogón. Su padre, un cíclope bondadoso, velludo, tiznado de negro, iba de un lado á otro revolviendo hierros, manejando limas, dando órdenes á sus ayudantes con fuertes gritos, para que pudiesen oirle en el estrépito del martilleo.