Read "La maja desnuda" by Vicente Blasco Ibáñez online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Hasta principios del invierno siguiente, no volvió Renovales á Madrid.
La muerte de su mujer le dejó estupefacto, como si dudase de su realidad, como si sintiera extrañeza al contemplarse solo y dueño de sus acciones. Cotoner, viéndole sin deseos de trabajar, tendido en los divanes del estudio, con un gesto vago, cual si soñase despierto, interpretaba su estado como un inmenso dolor sordo y silencioso. Además, le molestaba que la condesa, apenas muerta Josefina, frecuentase el hotel para visitar al ilustre maestro y á su querida Milita.