Explore "La araña negra, Tomo 1" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
En 1823 cambió por completo la decoración para liberales y serviles que con tanta saña venían combatiéndose hacía tres años.
Al rey que decía "a sus súbditos" "marchemos todos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional", mientras ocultamente favorecía con dinero y con hombres las sublevaciones absolutistas en los montes de Cataluña y Navarra, le parecía todavía insuficiente el armar tropeles de fanáticos que combatieran en favor del Altar y del Trono, y solicitó el auxilio de Francia, que envió a España al duque de Angulema con sus cien mil hijos de San Luis.