Explore "La araña negra, Tomo 5" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
Fingiendo la joven señora de Quirós una serenidad que no tenía, y con la vista fija en el suelo, para no ver a aquel hombre, llegó a la pila, y al avanzar su mano para tomar agua, sintió en sus dedos el contacto de una mano ardiente.
Levantó la cabeza, y a pesar de que después de las anteriores reflexiones se encontraba preparada para recibir la más inesperada emoción, no pudo contener un ligero grito de sorpresa, ni evitar el retroceder algunos pasos.