Explore "La araña negra, Tomo 5" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
Poco a poco fué restableciéndose entre los dos antiguos amantes un afecto que, si no eran igual a la pasada pasión, equivalía a algo más que a una intimidad amistosa.
El adormecido amor volvía a renacer en Enriqueta, y aun cuando ella, en su interior, se dirigía a sí misma sermones morales, recordando sus deberes y el peligro que corría cediendo a la pasión, lo cierto es que muchas veces se olvidaba de que a los ojos de la sociedad pertenecía a otro hombre, y se entregaba sin reserva al trato de Alvarez.