Explore "La hija del sol" by Eduardo Zamacois on Textopian. Read with annotations and highlights.
Lo mismo la alborotada juventud, tan fácil á la hipérbole, como las envidiosas mujeres, inclinadas á discutir y morder el ajeno mérito, coincidían en proclamar á Carmen, la gitana, como el tipo femenino más perfecto de la pujante flamenquería sevillana.
Carmen nació en el campo: era hija de segadores y su madre la dió á luz una tarde de Agosto, tumbada entre los altos trigales, bajo el ancho espacio azul, abrasador y deslumbrador como la entrada de una fragua: de pronto resonó en los ámbitos de la planicie adormecida por el bochorno de la siesta, un grito, el grito selvático que lanzan las hembras cuando el último desgarro las convierte en madres; y nació Carmen. El viento de aquella tarde, un viento cálido como un bostezo del desierto, agitó los negros cabellos de la niña y la luz que caía á raudales tostó sus mejillas y su frente. Desde entonces, á Carmen la llamaron la "Hija del Sol".