Explore "Por una errata" by Eduardo Zamacois on Textopian. Read with annotations and highlights.
Desde muy joven su imaginación soñó amores difíciles: las novelas del viejo Lamartine, los versos de "Otello", las cartas de "Werther", deslizaron en la sangre de Julio Riego su ponzoña suicida; cualquiera mujer le apasionaba con pasión loca que no hubiese dudado ante el atropello ó violación de lo más santo; tenía el doble anhelo de lo sublime y de lo raro y envidiaba á Safo más que á Paón; á Safo amante, ganando la inmortalidad con la trágica elipse que describiera arrojándose al mar desde el promontorio Léucades.
-- ¡Morir! -- pensaba Julio, -- ¿qué importa morir, si muriendo perpetuamos nuestro recuerdo en la memoria del ser desdeñoso y adorado?