Explore "Lo horrible" by Eduardo Zamacois on Textopian. Read with annotations and highlights.
Beltrán empujó la puerta suavemente y entró: era un mozo membrudo, con las manos y el rostro atezados por el calor de la fragua; vestía blusa azul y pantalón de pana; las botas eran de punta cuadrada, grandes y sólidas; tenía la mandíbula inferior ancha, el cuello grueso; bajo las cejas, sus ojos duros de perdonavidas miraban con insolencia y desvío.
Al oirle Matilde, su hermana, que parecía meditar junto á la mesa, á la luz de un quinqué, volvió la cabeza. Beltrán preguntó: