Read "Noli me tangere" by José Rizal online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Largos días y tristes noches se han pasado á la cabecera de la cama; María Clara había recaído momentos después de haberse confesado, y durante su delirio no pronunciaba más que el nombre de su madre, á quien ella no había conocido. Pero sus amigas, su padre y su tía velaban; enviábanse misas y limosnas á todas las imágenes milagrosas; capitán Tiago prometió regalar un bastón de oro á la Virgen de Antipolo, y al fin la fiebre comenzó á descender paulatinamente y con regularidad.
El doctor de Espadaña está asombrado de las virtudes del jarabe de altea y del cocimiento de liquen, prescripciones que no ha variado. Doña Victorina se halla tan contenta de su marido, que un día que éste le pisó la cola de su bata, no aplicó su código penal quitándole la dentadura, sino que se contentó con decirle: