Read "Noli me tangere" by José Rizal online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Todavía brillaban las estrellas en la bóveda de zafiro, y las aves dormitaban aún en las ramas, cuando una alegre comitiva recorría ya las calles del pueblo dirigiéndose al lago, á la alegre luz de las antorchas de brea, que llaman comunmente huepes.
Eran cinco jovencitas, que marchaban aprisa, cogidas de las manos ó de la cintura, seguidas de algunas ancianas y de varias criadas, que llevaban graciosamente sobre sus cabezas cestos llenos de provisiones, platos, etc. Al ver los semblantes en que ríe la juventud y brillan las esperanzas, al contemplar como flota al viento la abundante y negra cabellera y los anchos pliegues de sus vestidos, las tomaríamos por divinidades de la noche huyendo del día, si no supiésemos que son María Clara con sus cuatro amigas: la alegre Sinang, su prima la severa Victoria, la hermosa Iday y la pensativa Neneng, de belleza modesta y temerosa.