Explore "Incesto" by Eduardo Zamacois on Textopian. Read with annotations and highlights.
Aquella noche Mercedes la pasó delirando: su frente y sus manos ardían, tenía los labios secos y los ojos abrillantados por la fiebre; poseída de una terrible exaltación nerviosa, se revolcaba sobre el lecho destapándose, buscando la frescura de las sábanas, barbotando un monólogo disparatado que revelaba el incoherente trajín de su cerebro.
-- Palco. esa puerta. déjame. ¡Oh, qué ruído, qué calor, cuánta gente!. ¡Me ahogo, me ahogo. abrir la puerta!.