Explore "Las furias" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
HACIA 1860 -- cuenta nuestro amigo Leguía -- fuí con mi mujer, algo enferma del pecho, a pasar el invierno a Málaga, y me instalé en la fonda de la Danza, de la plaza de los Moros, en donde me hospedaba otras veces.
Esta fonda era de un gallego casado con una andaluza, y aunque no un hotel moderno (todavía no se habían implantado esa clase de establecimientos en España), se podía vivir con comodidad en ella. No dominaba por entonces el individualismo, un tanto feroz, que hoy reina en los hoteles, y se comía en la mesa redonda, y cada uno contaba a su vecino sus negocios y hasta sus cuitas. Teníamos mi mujer y yo, como compañero de mesa, un juez gallego que se quejaba constantemente de la comida de Málaga.