Read "La Ilíada" by Homer online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
1 Así gemían los teucros en la ciudad. Los aqueos, una vez llegados á las naves y al Helesponto, se fueron á sus respectivos bajeles. Pero á los mirmidones no les permitió Aquiles que se dispersaran; y puesto en medio de los belicosos compañeros, les dijo:
6 «¡Mirmidones, de rápidos corceles, mis compañeros amados! No desatemos del yugo los solípedos bridones; acerquémonos con ellos y los carros á Patroclo, y llorémosle, que éste es el honor que á los muertos se les debe. Y cuando nos hayamos saciado de triste llanto, desunciremos los caballos y aquí mismo cenaremos todos.»