Explore "De sobremesa; crónicas 4" by Jacinto Benavente on Textopian. Read with annotations and highlights.
A la carta abierta que me dirige "Caramanchel" sólo he de contestar que, al referirme á la crítica, tratándose de "El rey Lear", no me refería á la crítica de actualidad, sino al conjunto de críticas referentes, á las obras de Shakespeare. En todas ellas la excepción, por ser excepción, confirma la opinión general, se considera al rey Lear como víctima de sus dos hijas mayores, sin tener para nada en cuenta la desconsiderada conducta del rey con su hija menor, Cordelia.
Regania y Gonerila son odiosas; pero es mucho cuento que sobre ellas caiga toda la culpa de las desdichas de su padre. Yo siempre he sentido cierta simpatía por Judas y por Pilatos cuando, en los sermones de Semana Santa, caen sobre ellos, desde esos púlpitos, los mayores improperios y los más terribles anatemas. No puedo por menos de considerar que si todo lo que sucedió en la Pasión y Muerte de Jesús estaba así ordenado; si Jesús sabía de antemano que Judas había de venderle y Pilatos entregarle al pueblo judío, Judas y Pilatos fueron víctimas del papel que les había tocado en suerte, y no hay para qué insultarlos cuando, sin su intervención, no hubieran podido cumplirse las Escrituras. Y ahí es nada; siendo Escrituras y cosa del pueblo judío, ¿cómo habían de dejar de cumplirse? Buenos son los judíos para no hacer cumplir sus escrituras. Del mismo modo Regania y Gonerila me inspiran compasión en fuerza de verlas tan maldecidas.