Explore "De sobremesa; crónicas 4" by Jacinto Benavente on Textopian. Read with annotations and highlights.
Si para todo Gobierno es siempre desagradable la perturbación del orden público, es natural que lo sea doblemente para un Gobierno liberal y democrático. Siendo el primer deber de un Gobierno el sostenimiento del orden, ¿cómo conciliar las ideas liberales con las medidas necesarias de previsión y de represión? Según frase de un eminente novelista y lastimoso republicano, en la vida los hechos van dando de puntapiés á las ideas. Pero no deja de ser triste cosa, cuando de ideas liberales se trata, que los hechos brutales puedan despedirlas de tan brutal manera.
Convalecientes todavía de un acceso de fiebre, en que, por fortuna, no todos han perdido la cabeza, aunque bien pudo temerse, no es ocasión de aquilatar errores y responsabilidades.