Explore "De sobremesa; crónicas 5" by Jacinto Benavente on Textopian. Read with annotations and highlights.
Si esta fiesta, queridos niños míos, solo significase una lección aprendida en la escuela, poco significaría en verdad. No aprendida por vuestra inteligencia, prendida en vuestro corazón la quisiera yo para siempre; no por razonamientos de necesaria cultura y menos de provechosa utilidad, sino por sentimiento muy íntimo, muy hondo, por efusión de simpatía, por amor, en una palabra: aquella misma llamarada de amor en que se ardía el corazón de San Francisco, el serafín de Asís, cuando cantaba á todas las criaturas de Dios como á hermanos: Hermano sol, hermana agua, hermano lobo, hasta la hermana muerte; el mismo amor que se eleva en aquella sublime plegaria del Buda: ¡Dios mío, evitad el dolor á cuanto existe!
Si esta fiesta solo significa una pública exhibición, algo como un examen bien preparado de una asignatura, nada valdría, os digo.