Explore "De sobremesa; crónicas 5" by Jacinto Benavente on Textopian. Read with annotations and highlights.
Un crimen es un caso de una enfermedad social, que puede ser endémica ó epidémica. Por eso todo crimen debe ser asunto de meditación, de recogimiento de nuestra conciencia. No caigan todo el horror y toda la culpa sobre el "caso", tan irresponsable como el palúdico que en su organismo debilitado recogió los miasmas perniciosos, inofensivos para el fuerte.
¿El anarquista? Si le consideráis como un hombre de ideas, "sus ideas", ya le enaltecéis demasiado y al mismo tiempo eludís vuestra responsabilidad. El anarquista viene á ser lo que en Teosofía llamamos una forma de pensamiento, un elemental artificial, producto de esa misteriosa energía animada por nuestros pensamientos, buenos ó malos, de amor ó de odio.