Explore "¡Si yo fuera rico!" by Luis Mariano de Larra on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ya había transcurrido un mes desde el día en que Ortiz de Llauder llevó á la casa de Bernaregui la perturbación y el trastorno.
Bernarda había ya apurado todas las pueriles satisfacciones del amor propio, regalando á algunas obreras ancianas todos sus delantales listados, con grandes bolsillos; poniéndose á diario un caprichoso prendido de terciopelo negro y encajes, con algún pensamiento que otro, y adornando su cuarto tocador con varios detestables y presuntuosos cromos místicos, calumnias artísticas de Murillo y de Velázquez.