Explore "Clemencia" by Fernan Caballero on Textopian. Read with annotations and highlights.
Clemencia, abrumada con los quehaceres que le proporcionaba el amueblar y preparar su casa, distraida y atolondrada con el sinnúmero de visitas que recibia la rica, hermosa y amable viuda, aunque habia pensado escribir á Pablo, lo difirió. ¡Qué de cosas se dejan de hacer por diferirlas! Diferir un buen propósito, es como diferir el socorro á un necesitado; suele perecer este, merced á la omision, é invertirse la limosna en otra cosa: tambien sucede que suele desmayar y desvanecerse el buen propósito, gastarse el tiempo y la voluntad en otra cosa, como aconteció con la limosna: sobreviene el olvido con su apagador, y sume todo en el cáos.
Tan luego como Clemencia estuvo establecida en su hermosa y bien alhajada casa, fué esta en estremo concurrida. Su dueña poseia el don innato de "bien recibir", puesto que este, así como todo lo fino y delicado en el trato, tiene por base la bondad, y que esta era el fondo del carácter de Clemencia y el primer móvil de sus acciones. Todas las reglas de finura y delicadeza tienen por tipo la sencilla bondad, como el arte coreográfico tiene por norma las gracias de la infancia. Su casa se puso de moda, y la moda es una maga que nos convierte en una manada de carneros, que lleva á su albedrío por montes y valles.